Una de las mejores formas de optimizar recursos en el sector agroindustrial es aumentar la eficiencia de los sistemas productivos e industriales, siempre cumpliendo la legislación vigente.
Un pilar básico de la producción porcina es mantener en equilibrio el estado sanitario, lo que obliga a manejar a los animales en lotes evitando mover lechones pequeños atrás al lote siguiente. En estas circunstancias, uno de los problemas que más contribuye a reducir la eficiencia productiva y la calidad de canal y carne es la variabilidad de peso vivo (PV) en el matadero.
En condiciones comerciales esta variabilidad, medida como coeficiente de variación (CV), es de aproximadamente 10-15%, o incluso superior con cerdas hiperprolíficas. Para reducir esta variabilidad se han utilizado distintas aproximaciones; tanto de manejo durante el período de lactancia como de manejo y nutrición durante la transición y el engorde.
Sin embargo, dado que el CV del PV del lechón al nacimiento suele superar el 20%, se supone que las medidas destinadas a reducir esta cifra para mejorar el rendimiento futuro del lechón a través de programación fetal tendrán un impacto positivo sobre la variabilidad de PV al sacrificio. El resultado de la gestación es el PV de la camada y los lechones recién nacidos de bajo PV, intra y entre paridades, son los principales responsables de la variabilidad de PV dentro del lote. El PV al nacimiento es un factor esencial que impacta sobre el rendimiento futuro del lechón, aunque pueden estar implicados otros parámetros, por ejemplo la vitalidad; no todos los lechones de bajo PV en el nacimiento se comportan y crecen igual.
Los lechones de PV alto y medio crecen mejor que los de PV bajo; sin embargo, un porcentaje de éstos de bajo PV también crecen con normalidad y deben diferenciarse de aquellos que presentan un cierto grado de Retraso en el Crecimiento Intrauterino (IUGR). Los lechones IUGR poseen rasgos morfológicos, fisiológicos y bioquímicos específicos. La forma concreta de reducir la variabilidad de PV al nacimiento, y el porcentaje de IUGR, todavía se desconoce.
No cabe duda de que están involucrados aspectos genéticos, de reproducción y manejo, pero la nutrición de la cerda durante la gestación resulta de gran interés. Se conoce que la capacidad uterina determina el tamaño de la camada, pero los lechones con bajo PV o los IUGR se asocian más al ambiente intrauterino donde la nutrición es esencial. Aunque están involucrados tanto la cerda como los lechones, el crecimiento y funcionalidad de la placenta es fundamental.
Los objetivos del proyecto son:
1.- Conocer el impacto inter e intra genético de la variabilidad de PV en el nacimiento y en el destete de dos poblaciones de diferente prolificidad
2.- Desarrollar un método (Qpig) para diferenciar los lechones pequeños normales de los que poseen rasgos IUGR. Qpig debería ser sencillo y aplicable en condiciones comerciales
3.- Investigar el efecto y condiciones de suplementación (dosis, período) de algunos aminoácidos añadidos al pienso de gestación sobre la función placentaria, el PV en el nacimiento y su variabilidad y la incidencia de lechones IUGR
Esta propuesta presenta un alto grado de interacción y sinergia con el proyecto DIR_PIGS en el que se genera conocimiento en las fases posteriores al destete.

Proyecto PID2019-103915GB-I00 financiado por:






